Comunidades de práctica (CoP) y comunidades de aprendizaje (CoA) en el CSF.
(Ensayando un Ensayo)
Este es un intento de identificar comunidades de
práctica y de aprendizaje en torno a mi quehacer diario en el Centro de Servicios Financieros y corresponde a un trabajo en el marco de la Maestria en Entornos Virtuales de Aprendizaje - Virtual Educa OEI-OEA, que por su pertinencia me parece conveniente darlo a conocer. Empiezo por contextualizar mis espacios de desempeño para concretar luego
una CoP y una CoA e intentar caracterizarlas.
Mi rol como formador de formadores en el Centro de Servicios Financieros (CSF) de

l
Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, Regional Distrito Capital, en
Bogotá - Colombia, me permite interactuar con un grupo de cerca de 300
instructores que prestan sus servicios en docencia en este centro de
formación y con unos 10 pares líderes en la implementación de la
políticas institucionales propuestas entre otros innumerables relaciones
de contacto en forma profunda como en el CSF y mucho más perimetral
como en la Regional.
Esta posición – de alguna manera privilegiada – me permite buscar y
aplicar los conceptos desarrollados en esta Unidad con el propósito de
ubicar comunidades tanto de práctica como de aprendizaje en mi contexto
laboral.
El CSF es un centro de formación especializado en las tecnologías
relacionadas con la Contabilidad, Las Finanzas, la Banca y las
Instituciones Financieras, los Seguros y la Fiducia; es decir en
general, con el campo Contable y Financiero.
El perfil que prima en el grupo de Instructores del CSF está
necesariamente relacionado con la especialidad del Centro y en cuanto a
su experticia profesional podría definirlo diciendo que, en general, “…
Los instructores que actualmente ingresan al SENA y en particular al
Centro de Servicios Financieros en la Regional Distrito Capital, se
caracterizan por ser expertos técnicos en su área de profesionalización:
ingenieros, administradores, contadores, filósofos, sicólogos, etc.,
pero no, necesariamente, en su función docente, pues se espera que
formación la vayan recibiendo al interior de la institución y durante
el mismo ejercicio de su docencia (…) La formación pedagógica de los
instructores en el SENA empieza por la inducción a la Entidad….
“ (Rojas, 2013)
En esta comunidad de unos 300 miembros se observan interacciones reales en diversas franjas
de tiempo y en espacios especializados y lo hacen en dos grandes campos,
al menos y, de interés para este documento:
COMUNIDADES DE PRÁCTICA: Una interacción se da en el
tema de especialidad (contable, financiera). Es una interacción informal
pues no existe una estrategia de actualización o de identificación de
las buenas prácticas en el campo técnico dado que la Entidad parte de
una contratación laboral con base a la formación profesional y la
práctica en el sector productivo y considerando que la actualización
técnica está, primordialmente a cargo del funcionario.

Esta
interacción define pequeñas comunidades de práctica, entre expertos
con una fuerte identidad profesional. Es frecuente encontrar reuniones
informales, ocasionales, temporales, en torno a un café, en las
cuales los integrantes comparten sus prácticas en el campo técnico, por
ejemplo en formas de liquidar una declaración de impuestos, o de
evaluar la rentabilidad de una cierta inversión, o en actualizaciones
fiscales, o en la implementación de las normas internacionales de
contabilidad e información financiera NIC-NIIF o en las característica
de un nuevo producto de cobertura en seguros, etc. ; actividades en
las cuales se destaca un núcleo de liderazgo (uno o unos colegas que
son reconocidos como quienes mejor dominan una temática, por ejemplo por
su experiencia laboral) y al cual los demás integrantes se van uniendo
perimetral y libremente y acuerdo a su interés cerca o lejos de
este núcleo.
De esta comunidad de práctica los participantes filtran y extraen
las mejores prácticas y de acuerdo al interés de cada quien; destacando
que en la interacción los miembro se preocupan por exponer su
percepción, su punto de vista, su experiencia y sus logros en el tema de
debate compartiendo libremente sus apreciaciones y debatiendo
argumentadamente.
COMUNIDADES DE APRENDIZAJE: Otro tema de interacción
observable es el relacionado con el rol docente en que se desempeña el
instructor. En este caso no hay experticia común si no un profundo
interés por “aprender” a “enseñar”. Y sobre todo de conocer y ejecutar
la acción como orientador de procesos de aprendizaje bajo el – difuso -
modelo pedagógico

institucional
del constructivismo social que partiendo del diseño basado en
competencias se desarrolla apoyado en la formación por proyectos y que,
obviamente por la formación académica del instructor técnico, se
percibe “extraño” frente al modelo vivido en que se desarrolló su
formación, a lo largo de su vida y por eso los Instructores requieren
desarrollar sus habilidades y destrezas docentes que los conduzcan a un
mejor desempeño en el escenario de formación y a evidenciar sus
competencias laborales en torno a la docencia.
Institucionalmente no existen acciones de formación especializadas “
… se observa, no existe aún, una propuesta específica ni hacia lo
pedagógico, ni hacia lo didáctico, ni hacia la producción de materiales
específicos para la formación mediada .. “ (Rojas, 2013).
En esta comunidad se observan objetivos e intereses comunes y una
acumulación de aprendizajes en el desempeño cotidiano del rol como
Instructor: orientador de procesos de formación, aprendizaje que se
favorece con la convocatoria a participar en encuentros - tipo
conversatorios – en torno a un tema específico y donde se comparten
saberes, materiales y recurso5, en general, favoreciendo un aprendizaje
significativo.
Concluyendo, es evidente – aunque no lo sepamos -que estamos inmersos
en comunidades que de una u otra manera favorecen el aprendizaje en los
“haceres” y/o en los “saberes” y/o en los “desempeños”. En este
ambiente de trabajo académico no es difícil identificar comunidades que
con uno u otro propósito aparecen, desaparecen y vuelven a surgir de
acuerdo a las necesidades de sus integrantes. Lo que me resulta
lastimero es que la Organización no las aproveche para propender por una
mayor calidad de sus procesos misionales. Seguramente tampoco sabe que
existen!
Rojas, M. A. (6 de Julio de 2013).
El blog de Maroma. Recuperado el 8 de Agosto de 2013, de
http://rvcmar.org/otros/EICSF/PROYECTO_MIGUEL_ANGEL_ROJAS_C64.pdf